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Identidad cultural

Jhosemaria De Niro vinculó el fenómeno Travolta con el rescate de la estética gaucha

El artista habló sobre la repercusión internacional de sus looks inspirados en la tradición gaucha, negó tener influencia directa sobre John Travolta y planteó una crítica a la moda globalizada y a la pérdida de identidad cultural en Occidente.

El cantante Jhosemaria De Niro habló sobre el impacto cultural de la vestimenta tradicional, la viralización de su estilo “gauchesco” y las repercusiones que generó la aparición de John Travolta en el Festival de Cannes con una estética similar. También reflexionó sobre la moda, la identidad y la uniformidad cultural impulsada por las grandes corporaciones.

— John Travolta hizo furor en el actual Festival de Cannes por haber lucido un look “gauchesco”. Inmediatamente la jefa de prensa de Tribeca New York Music publicó en la página oficial de la empresa que tú tenías mucho que ver con el simple hecho, aparentemente banal o menor, como lo es la manera en que un superstar de Hollywood se viste siguiendo, curiosamente, una actitud que a ti te ha dado mucha difusión ¿Qué puedes decirnos al respecto?

— No soy tan importante para que John Travolta se fije en mí o en mi manera de vestir.

Lo que sí está sucediendo es otra cosa.

Nuestro distribuidor nos ha comunicado, y lo hicimos público, que hemos llegado a casi 42 millones de personas.

Este hecho feliz, sumado a mi nombre artístico, ha provocado que muchas personas se hayan asomado a mis páginas de Facebook, la única red social en la que participamos.

Si a ello le agregamos una fuerte difusión de notas y reportajes en internet en los que hemos abordado la cuestión de la moda y la masificación que anula identidades, tanto como mi decisión de rescatar una de las más fuertes para mí, que es mi argentinidad, se comprende que mis fotos están dando la vuelta al mundo de la misma forma en que lo hacen mis canciones.

— ¿John Travolta ha asistido a algunos de tus conciertos en los Estados Unidos?

— Que yo sepa, no.

Algunos famosos lo han hecho con bajo perfil, pero nunca alardeamos de ello.

Lo que me ha informado el personal de Tribeca New York Music es que varias personas relacionadas con la imagen han comentado elogiosamente el aspecto gaucho que me otorga dicha indumentaria.

Sinceramente, la ropa típica de cualquier cultura es bella.

Lo que me sorprende es que las personas prefieran uniformarse para “pertenecer” a una tribu internacional desaprovechando el toque de elegancia que suele dar la propia cultura.

Infórmense acerca de las ropas de Colombia, Venezuela, México y otros países.

No se entiende que los provenientes de esos lugares adhieran a modas tan feas y uniformes nacidas seguramente en los talleres de grandes tiendas que todos conocemos.

Hay millones de gauchos argentinos, uruguayos y brasileños.

Yo simplemente lo he visualizado y reivindicado sin ser modelo y mucho menos joven.

Además lo hice por mi propio deseo y satisfacción.

Jamás pensé que podía marcar tendencia.

Soy un cantante, no un influencer.

Mi actitud ha desorientado a mucha gente, por eso aclaré que, en realidad, mi infancia y juventud transcurrieron en una zona y época donde lo gaucho era habitual.

Yo volví a las fuentes y me encanta haberlo hecho.

— ¿Es verdad que una determinada forma de vestir contiene enorme cantidad de cuestiones sociológicas?

— Por supuesto.

No voy a realizar aquí un tratado de Sociología de las Masas, pero en la manera de vestir de las grandes masas de seres humanos pueden leerse algunos tópicos.

El poder de las minorías que deciden la manera en que ellas se vestirán.

El poder que dichas minorías tienen para crear el temor de “quedarse fuera” de lo aceptado colectivamente.

La despersonalización general para que las grandes corporaciones puedan vender lo que quieran, cuando quieran y como quieran.

— ¿No crees que si se impone la moda argentina es también una manera de influir y uniformar a las masas?

— Nadie pretende eso.

Lo que yo hago es rescatar mi identidad y dar un mensaje a los pueblos de Occidente.

Rescaten las bellas ropas de cada cultura a la que cada uno pertenece.

La diversidad y la diferencia hacen más hermosa la vida.

Además muchos conocen mi absoluto rechazo por la uniformidad a ultranza, ya sea en la forma de vestir, de cortarse el cabello y, lo que es más importante, en la manera de pensar.

La vida es diversidad.

La naturaleza lo enseña.

Tratemos de leer lo que Dios ha puesto delante de nuestros ojos.

ENGLISH VERSION

— John Travolta caused a sensation at this year’s Cannes Film Festival for sporting a ‘Gaucho-style’ look. Immediately, the Head of Press at Tribeca New York Music posted on the company’s official website that you had a lot to do with this seemingly trivial or minor detail, namely the way a Hollywood superstar dresses, curiously following a style that has brought you a great deal of publicity. What can you tell us about this?

— I’m not important enough for John Travolta to take notice of me or the way I dress.

What is actually happening is something else entirely.

Our distributor informed us, and we made it public, that we have reached almost 42 million people.

This happy fact, combined with my stage name, has led many people to visit my Facebook pages, the only social media platform we use.

If we add to this the widespread circulation of articles and interviews online in which we addressed fashion and the massification that erases identities, as well as my decision to reclaim one of the strongest aspects of my identity, which is my Argentinian heritage, it becomes understandable that my photos are going around the world in the same way my songs do.

— Has John Travolta attended any of your concerts in the United States?

— Not as far as I know.

Some celebrities have attended discreetly, but we never boast about it.

What the staff at Tribeca New York Music told me is that several people connected to the image industry have praised the Gaucho appearance this clothing gives me.

Honestly, the traditional clothing of any culture is beautiful.

What surprises me is that people prefer to dress uniformly to “belong” to an international tribe, missing out on the elegance that their own culture usually provides.

Learn about the traditional clothing of Colombia, Venezuela, Mexico and many other countries.

It is hard to understand why people from those places follow such ugly and uniform trends, surely born in the workshops of the major retail chains we all know.

There are millions of Argentine, Uruguayan and Brazilian Gauchos.

I simply embraced and reclaimed that image without being a model and certainly not a young one.

I did it for my own satisfaction and desire.

I never thought I could set a trend.

I’m a singer, not an influencer.

My attitude confused many people, which is why I clarified that my childhood and youth took place in an area and period where gaucho culture was common.

I returned to my roots and I’m delighted that I did.

— Is it true that a particular way of dressing involves a huge number of sociological issues?

— Of course.

I’m not going to write a treatise on the Sociology of the Masses here, but certain themes can be identified in the way large masses of people dress.

The power of minorities that decide how others should dress.

The power those minorities have to create fear of being excluded from what is collectively accepted.

The general depersonalisation that allows large corporations to sell whatever they want, whenever they want and however they want.

— Don’t you think that if Argentine fashion becomes dominant, it is also a way of influencing and standardising the masses?

— Nobody intends that.

What I do is reclaim my identity and send a message to the peoples of the West.

Reclaim the beautiful traditional clothing of the culture each of you belongs to.

Diversity and difference make life more beautiful.

Many people also know about my absolute rejection of extreme uniformity, whether in the way we dress, cut our hair or, more importantly, in the way we think.

Life is diversity.

Nature teaches us that.

Let us try to read what God has placed before our eyes.

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