Editorial | Ayer
Resistencia católica y nacionalista
Crece la resistencia al templo mormón junto al histórico Monasterio Santa Catalina
Organizaciones patrimoniales, entidades civiles y sectores nacionalistas expresaron su preocupación por el proyecto previsto junto al Monasterio Santa Catalina, un sitio clave de la historia argentina declarado Monumento Histórico Nacional.
Por Emiliano Ayerdi (*)
En los últimos días volvió a cobrar fuerza la polémica por el proyecto de construcción de un templo mormón en la manzana histórica donde se encuentra el Monasterio Santa Catalina de Siena, uno de los edificios religiosos más antiguos y significativos de la Ciudad de Buenos Aires.
Fundado en 1745, el monasterio no solo constituye un símbolo de la fe católica que acompañó el nacimiento de la Nación, sino también un escenario de acontecimientos fundamentales de nuestra historia. Durante la Segunda Invasión Inglesa de 1807, las tropas británicas ocuparon sectores del convento, mientras las monjas dominicas buscaron refugio en la Catedral. Aún hoy pueden observarse en sus muros marcas de proyectiles y vestigios de los combates librados durante la defensa de Buenos Aires frente al invasor extranjero.
Reconociendo su valor histórico, el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1942. Actualmente funciona como museo, parroquia y espacio cultural, preservando un legado que trasciende lo religioso para formar parte del patrimonio de todos los argentinos.
La controversia surge por un terreno lindero que durante décadas perteneció a la familia Roca y que posteriormente fue adquirido por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para la construcción de un templo. Diversos sectores sostienen que en esa área existirían antiguas sepulturas vinculadas al monasterio, lo que genera preocupación por una eventual afectación de enterramientos históricos.
A su vez, estudios técnicos difundidos durante 2024 encendieron nuevas alarmas respecto del impacto que una obra de gran magnitud podría tener sobre la estabilidad estructural del conjunto patrimonial. Estas advertencias llevaron a distintas organizaciones y referentes públicos a manifestar su preocupación por la preservación del lugar.
En paralelo, comienzan a surgir iniciativas desde diversos sectores nacionalistas que buscan impulsar la protección del monasterio y su entorno histórico. Entre ellas se destaca la agrupación Patria Redentora, que inició una campaña de recolección de firmas tanto en formato físico como digital para solicitar la revisión del proyecto y reforzar la defensa del patrimonio cultural de la zona.
Asimismo, otras organizaciones han comenzado a involucrarse en el debate. Entre ellas se encuentra el Movimiento Racionalista Argentino, en su rama nacionalista, que expresó su preocupación por el impacto que podría tener la obra sobre un espacio considerado parte del legado histórico, cultural y espiritual de la Argentina.
También participan entidades especializadas en la conservación patrimonial, como la ONG Basta de Demoler, reconocida por su trayectoria en la defensa de edificios y monumentos históricos de la Ciudad de Buenos Aires.
Mientras el debate continúa, crecen los pedidos para que cualquier intervención urbanística en la zona priorice la conservación de uno de los testimonios más valiosos de la historia nacional, escenario de episodios decisivos en la defensa de Buenos Aires y símbolo de casi tres siglos de presencia religiosa, cultural e histórica en el corazón de la ciudad.
(*) Director de Nacionalismo Diario
