Municipios Bonaerenses | Ayer
Vínculos incómodos
Tras el siniestro, Mercedes pone el foco en la relación de Zubeldía con hombres de la gestión Ustarroz
La información aportada señala a Javier Guevara y Agustín Gerardi en las gestiones posteriores al episodio. Está documentado que Guevara integró el área municipal de Tierras durante la administración de Ustarroz y que Gerardi ocupa actualmente funciones vinculadas al mismo sector.
Este martes por la mañana, el concejal de Vecinos por Mercedes, Bernardo Zubeldía, embistió con su Toyota Hilux a un motociclista en el cruce del Acceso Sur con la Ruta Nacional N.º 5. La víctima, un trabajador de la zona que circulaba en una Yamaha de 150 cc, terminó con golpes sobre la cinta asfáltica. El SAME y la Policía Científica intervinieron y confirmaron que está fuera de peligro.
La versión del edil fue, cuanto menos, conveniente. «A esa hora el sol pega de frente desde el lado izquierdo y encandila por completo. Miré hacia la derecha, donde unos autos me hicieron señas para pasar, y lamentablemente no vi la moto», explicó.
Encandilado, dice. Lo que no se encandila, evidentemente, son sus vínculos con el kirchnerismo local. Porque apenas ocurrió el hecho, Zubeldía no llamó a un abogado cualquiera, sino a Javier Guevara, ex secretario de Tierras de la Municipalidad durante la gestión de Juan Ignacio Ustarroz, funcionario históricamente ligado a La Cámpora y a Wado de Pedro. Guevara, naturalmente, acudió de inmediato.
Según las fuentes consultadas, la prioridad del ex funcionario no fue otra que negociar con el damnificado. Le ofrecieron pagarle un abogado para que reclamara contra la aseguradora. El recomendado, agregan las mismas fuentes, no fue otro que Agustín Gerardi, actual director de Tierras del municipio y también militante camporista. Es decir, el concejal que dice ser «opositor» atropella a un vecino y, en cuestión de minutos, arma una mesa de negociación integrada por operadores del oficialismo municipal. Del círculo rojo al círculo rojo, sin escalas.
Ante las miradas incrédulas, Zubeldía salió a explicar la situación con el clásico manual. «Es un amigo, me asesora en la parte legal y política». Un amigo. Así se reduce un vínculo político funcional, de esos que se activan cuando hay que tapar un problema. ¿Amigo o socorrista de emergencia?
El currículum del «amigo» tampoco ayuda. Javier Guevara renunció a su cargo en junio de 2024, apenas estalló el megafraude de De Gruttola, que estafó a miles de vecinos de Mercedes. Según investigaciones y denuncias de damnificados, el esquema piramidal movió unos 35 millones de dólares y dejó a más de 3.000 personas damnificadas.
Hasta hoy no hay condena firme contra él, pero su renuncia exprés quedó grabada en la memoria colectiva de los mercedinos como parte de la podredumbre de aquella gestión. Los damnificados, eso sí, siguen esperando justicia. Denuncian dilaciones de la Fiscalía de Mercedes y ya llevaron el caso a la Procuración bonaerense.
El episodio deja al desnudo lo que varios vecinos de Mercedes vienen denunciando desde hace tiempo, que la oposición de Zubeldía es, en el mejor de los casos, decorativa. En los hechos, cuando importa, el concejal juega en el mismo equipo que Ustarroz y su gente. Ni hablar de sus orígenes. Su padre fue candidato del kirchnerismo y mantiene una excelente relación con el ex intendente Carlos Selva, quien habría puesto referentes del Sindicato de la Carne a disposición para financiar los inicios de la campaña.
La fruta no cae lejos del árbol, dicen en el barrio. Y los vecinos que lo conocen no se sorprenden. «Siempre le gustaron las transas», repiten.
Mientras tanto, en todo este escenario de operadores y negociaciones, quedó relegado el hombre que terminó en el piso. Un trabajador de la zona que salió a laburar un martes por la mañana y terminó siendo, primero, víctima de un conductor que no vio la moto y, después, una variable en la negociación de abogados recomendados por el poder político local.
El concejal Zubeldía tiene, desde ahora, dos siniestros que explicar. El de la Hilux contra la moto en la Ruta 5 y el de ser una supuesta oposición frente a una realidad que demuestra sus vínculos con los camporistas. En el primero, por suerte, nadie salió herido de gravedad. Del segundo, ningún vecino puede decir lo mismo.
