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Futuro incierto

Río Negro pone en duda la reelección de Marcos Castro y el intendente busca refugio fuera de Juntos

La inscripción de Arriba Viedma aparece en medio de versiones que señalan que el oficialismo podría evaluar otro nombre para disputar la capital en 2027.

El futuro electoral de Marcos Castro dentro de Juntos Somos Río Negro está lejos de encontrarse garantizado. El intendente de Viedma aparece entre los jefes comunales con peor imagen positiva de la provincia y acumula conflictos que podrían llevar al oficialismo a buscar otro candidato para 2027.

Ante ese escenario, Castro habría comenzado a construir una vía de escape. La inscripción del partido municipal Arriba Viedma, impulsada por el subsecretario de Gobierno y Juntas Vecinales, Matías Finocchiaro, sería parte de una estrategia destinada a contar con un sello propio si Juntos finalmente decide cerrarle las puertas a la reelección.

Los sondeos que circularían dentro del Gobierno provincial ubicarían el rechazo al intendente entre el 62,3 y el 73,4 por ciento. Los números convirtieron a Castro en uno de los dirigentes más difíciles de sostener electoralmente y alimentaron las versiones sobre la búsqueda de una figura alternativa para disputar la capital rionegrina.

A la caída de imagen se sumó la denuncia penal presentada contra el jefe comunal por un incidente ocurrido en un establecimiento gastronómico. Un periodista denunció haber sido increpado y agredido verbalmente por Castro y personas de su entorno a raíz de publicaciones relacionadas con contrataciones municipales.

En el centro de esas publicaciones aparece la licitación de baños modulares para la Feria Municipal, adjudicada a Módulos Patagónicos S.A.S, empresa vinculada con Nicolás Bambaci, cuñado del intendente. El caso provocó fuertes cuestionamientos por los vínculos familiares existentes detrás de la contratación.

La polémica creció porque la pareja de Bambaci se desempeña como subsecretaria de Economía de la Municipalidad de Viedma. La adjudicación a la empresa del cuñado de Castro, sumada a la presencia de su pareja dentro de la estructura económica municipal, abrió interrogantes sobre posibles incompatibilidades y conflictos de intereses.

En medio de este desgaste apareció Arriba Viedma, cuyo nombre coincide con la lista y el lema utilizados en el barrio Belgrano. La nueva herramienta electoral podría permitirle a Castro negociar desde otra posición o competir por afuera si Juntos Somos Río Negro define que su nivel de rechazo vuelve inviable una nueva postulación.

Finocchiaro, encargado de impulsar el partido, también tendría aspiraciones propias: primero buscaría llegar al Concejo Deliberante y luego disputar la Intendencia. Sin embargo, la creación del sello municipal aparece estrechamente ligada a la necesidad del castroísmo de conservar una estructura política frente a una eventual exclusión de la boleta oficialista.

La conformación de la fuerza tampoco quedó libre de cuestionamientos. Entre sus integrantes aparecerían familiares y allegados de Finocchiaro, quien ya recibió críticas por las designaciones de su hermano como director de Ceremonial, de un primo como chofer personal y de su compadre como chofer de su hermano.

 

Castro todavía no fue descartado formalmente como candidato de Juntos, pero comenzó a prepararse para esa posibilidad. Con una administración desgastada, una imagen negativa elevada y varios escándalos alrededor de su gestión, el intendente manda a construir su propio salvavidas antes de que el oficialismo provincial decida reemplazarlo.

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