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Maniobras financieras
La fiscalía pone la lupa sobre Mar del Plata por una estructura que habría movido más de 27 mil millones
La investigación intenta establecer si cuentas creadas a nombre de personas vulnerables fueron utilizadas para recibir fondos vinculados al juego clandestino y luego introducirlos al circuito formal.
La investigación por una presunta estructura de lavado que habría movilizado más de 27.149 millones de pesos sumó una fuerte conexión con Mar del Plata. Mauro Perrotta, señalado en la causa como propietario de la cadena de gimnasios Red Line, aparece descripto por la fiscalía como el “centro neurálgico” o “nodo operativo” encargado de administrar cuentas y ejecutar transferencias dentro del circuito investigado.
La hipótesis sostiene que la organización captaba personas en situación de vulnerabilidad para obtener sus datos personales y biométricos y abrir billeteras virtuales a sus nombres. Según la imputación, Albertina Mangini, funcionaria judicial detenida desde el 13 de agosto, habría cumplido ese primer rol aprovechando su contacto con personas bajo tutela o asistencia estatal.
Una vez creadas las cuentas, la fiscalía ubica a Perrotta como quien habría tomado el control de las denominadas “cajas recaudadoras”. Entre los elementos mencionados aparecen un correo electrónico y un teléfono identificado como “CASINO 24HS”, mientras se intenta determinar si parte de los fondos provenía del juego clandestino y de casinos online.
El vínculo marplatense adquiere mayor peso porque Perrotta aparece relacionado con Red Line, cadena que tuvo establecimientos en avenida Constitución 7166, Dorrego 333 y avenida Luro 3868, dentro del Club Quilmes. Los gimnasios fueron alcanzados por procedimientos realizados durante el avance de la investigación.
El siguiente nivel estaría integrado por Ignacio Leonel Marchioni, Catriel Taubenschlag, Juan Ignacio Campoli Sillero y Cristian Alejandro Scigliano. La fiscalía los ubica dentro de una estructura financiera profesional que habría recibido y canalizado los fondos mediante criptoactivos, operaciones OTC y otras herramientas destinadas a introducir el dinero al circuito formal.
Uno de los movimientos que más llamó la atención corresponde a Marchioni. De acuerdo con la información de la causa, una de sus cuentas registró más de 27 mil millones de pesos en apenas un mes y medio, con una diferencia de solamente 3 entre ingresos y egresos, comportamiento interpretado por los investigadores como compatible con una cuenta utilizada esencialmente para trasladar fondos.
En paralelo, este medio recibió mensajes reenviados que mencionan posibles vínculos personales y comerciales alrededor de algunos de los involucrados, entre ellos referencias a Perrotta, Marchioni y otras personas o estructuras. Esas menciones no llegaron acompañadas de documentación que permita corroborarlas, por lo que no pueden ser presentadas como hechos acreditados dentro del expediente.
La causa busca ahora reconstruir el recorrido completo del dinero y determinar la responsabilidad individual de cada imputado. Las atribuciones descriptas forman parte de la hipótesis fiscal y deberán ser probadas durante el proceso judicial.
