Opinión | Ayer

Modelo productivo en debate

El Súper RIGI y la alternativa de Argentina Azul

La propuesta de Argentina Azul cuestiona los beneficios del Súper RIGI y plantea un modelo basado en producción nacional, empleo argentino y control soberano de los recursos estratégicos.

Por Claudio S. Soto

El Súper RIGI es la ampliación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), votado en 2024. El Gobierno lo envió en mayo de 2026 y obtuvo media sanción en Diputados el 25 de junio de 2026, con 130 votos a favor, 106 en contra y 7 abstenciones.

Se trata del “Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias”, orientado a proyectos superiores a 1000 dólares, con al menos un 20 por ciento de inversión durante los primeros dos años. Entre sus beneficios se destacan:

  • Impuesto a las Ganancias reducido al 15 por ciento (frente al 25 por ciento del RIGI y al 35 por ciento del régimen general).
  • Amortización acelerada del 60 por ciento del capital durante el primer año.
  • Exención de derechos de exportación e importación.
  • Estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años.
  • Arbitraje internacional tipo CIADI, con prórroga de jurisdicción que excluye a la Justicia argentina.

El programa apunta a sectores “nuevos o experimentales” en el país, como inteligencia artificial, semiconductores, baterías de litio, hidrógeno verde, GNL onshore, reactores nucleares pequeños, paneles solares, turbinas, autos eléctricos, industria aeroespacial, cadena del uranio, pesca industrializada y fertilizantes. Sin embargo, la principal crítica es que no exige mano de obra local, compra nacional ni transferencia tecnológica, lo que podría convertir a la Argentina en un mero enclave de negocios, con recursos agotados y sin desarrollo genuino.

Riesgos: crisis hídrica, humanitaria y económica

El texto del Súper RIGI no condiciona el uso de agua ni de energía, lo que genera tres tipos de crisis potenciales:

  • Hídrica: industrias como los centros de datos de IA, el hidrógeno verde y la minería de litio y uranio son altamente intensivas en agua dulce. En regiones como la Patagonia y Cuyo, donde ya existe estrés hídrico, competirían con el consumo humano y agrícola.
  • Humanitaria: al no exigir empleo calificado local, investigación y desarrollo ni encadenamiento productivo, se corre el riesgo de importar todo y exportar todo, dejando escaso trabajo argentino y gran parte de la renta afuera.
  • Económica: la estabilidad fiscal por 30 años sin contrapartidas verificables y la cesión de jurisdicción judicial generan lo que algunos llaman “caja negra fiscal”. El RIGI original ya había implicado un rojo estimado en 1.800 de dólares, sin derrame real.

Argentina Azul: soberanía productiva

Frente a este modelo surge la propuesta de Argentina Azul, que plantea un paradigma opuesto: Mar, Tierra, Todo adentro.

  • Mar adentro: flota pesquera nacional, astilleros argentinos, trabajo en Mar del Plata y toda la costa, procesamiento en origen, control del Atlántico Sur y Malvinas, presencia en la Antártida y el paso bioceánico.
  • Tierra adentro: cadena completa del litio hasta el auto eléctrico argentino, fertilizantes nacionales, cultivo de peces y algas, economías regionales fortalecidas y transporte multimodal competitivo.
  • Todo adentro: el valor queda en Argentina. Si se usan agua y energía nacionales, se contrata trabajo argentino y se investiga en universidades locales.

La tensión es clara: ¿quién agrega valor? ¿Un servidor extranjero con energía subsidiada o un astillero nacional que construye barcos para la pesca y la marina mercante?

La caja negra del Mar Argentino

La Fundación Argentina Azul denuncia desde hace años la existencia de una “caja negra” marítima, con tres dimensiones:

  1. Pesca ilegal: más de 500 buques extranjeros depredan recursos por 2.000/3.000 de dólares anuales sin dejar ingresos en el país.
  2. Fondos no declarados: gran parte de la pesca se exporta sin trazabilidad ni impuestos, y el Súper RIGI blanquearía esta práctica.
  3. Soberanía debilitada: sin radarización eficiente, flota mercante ni control satelital propio, el país carece de herramientas para vigilar su mar.

Reflexión final

El Súper RIGI ofrece ser el patio trasero de la inteligencia artificial ajena y del vaciamiento de nuestros recursos naturales. Argentina Azul propone lo contrario: ser dueños de la heladera, de la comida y de la energía que la hace funcionar, con trabajo nacional.

No se trata de rechazar la inversión, sino de exigir que genere empleo, producción, dignidad y soberanía. No treinta años de exenciones sin condiciones, sino treinta años de proyecto nacional con reglas claras: si querés el agua de Argentina, dejá el trabajo en Argentina.

La Argentina tiene todas las posibilidades de ser autosuficiente y de aprovechar la globalización desde la soberanía. El desafío es evitar el saqueo y construir un desarrollo virtuoso.

Entrevista a Carlos Lionel Traboulsi, fundador y presidente de la Fundación Argentina Azul, referente nacional de la Agrupación Argentina Azul.

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